martes, 19 de octubre de 2010

O lo que nunca se dijo

Un amor épico.
De los que crean bandas sonoras
y lo eternizan todo.

Una historia interminable,
de orquesta sinfónica
y películas y flashes.

Y un violín que suene a roto.
Dolor en el estómago,
en lo más hondo de mí.

Un violín.

Todo.

3 comentarios:

Alexander dijo...

Quiza la vida esa eso: una orquesta en concierto, una melodia interminable, una mala pelicula de Cameron. Quiza... No lo se.
Paso a saludarte, Victor, viejo amigo.
Abrazos.

Julieta dijo...

Con qué estilo experimentas tus sensaciones, Vic!. Me encanta!! y el anterior es precioso también- Son alajitas:D
Besote inmenso!

NV BALLESTEROS dijo...

Quizas la vida sea una sinfonia que a veces desafina...Tocayo te dejo besos