domingo, 15 de septiembre de 2013

Eres mi silencio.
Eres mi avión de rescate
en un alud de palabras.
Eres mi calma, mi paz,
las manos que sustentan mi cabeza
en su caída acelerada.
Tú detienes mi caos,
me relajas
hasta que pasa la nube
y se me adormece el alma.

Pero tú eres el frío en la mañana,
el que me hace taparme
y me despierta sin ganas.
Eres también el vacío en mi estómago
cuando estamos en tu cama.
Eres deseo frustrado
y mirar por la ventana, y fumar
en el balcón,
y tener frío
por la mañana.
 

...
 

- Eres mi silencio. Eres...
- ¿?
- No, nada.

2 comentarios:

alexander lopez dijo...

Escribir es nuestra única opción para gritar aquellas palabras que no podemos si quiera susurrar.
Qué gusto volver a leerte.
Un abrazo.

Tiamant dijo...

:)