miércoles, 29 de diciembre de 2021

La única certeza

Somos agua en un río.
En nuestro camino hacia el mar
fluimos, caemos, seguimos.
Somos el barco que navega a oscuras
y el norte no siempre queda arriba.

Somos literatura
ya escrita y pocas veces comprendida:
desde la popa, apenas se ven
las "estelas en la mar".
Desde la proa, no avistamos tierra.
Tan sólo las olas que vienen y van;
el viento que nos desafía
y la noche más pura, la Luna más blanca y un lienzo infinito de estrellas.

La vida es incertidumbre.
Esa es la única certeza:
que avanzamos quizás por avanzar,
sin discernir de dónde venimos;
y no sabemos adónde nos dirigimos.
Ante todo ello, es natural
reevaluar los compromisos asumidos.
Si apenas conocemos el sendero,
nos queda siempre, al menos, decidir
cómo, por qué
y con quién lo recorremos.



miércoles, 22 de diciembre de 2021

De Madrid al cielo

Puedo vivir
de ilusión y sueños.
Es lógico que el reflejo,
en su ir y venir continuo,
me devuelva vida y me sea sincero.
Más sincero que los días grises,
la niebla, la lluvia y el miedo.

Puedo vivir y vivo
de ilusión y sueños;
de una mirada salvaje y libre;
una piel suave, dulce,
y la sonrisa de un niño pequeño.
Puedo vivir en fragmentos, por etapas,
de proyecto en proyecto.

Crecí pensando en horizontes
y descubro y redescubro
la importancia del trayecto;
de encontrarnos y perdernos
y volvernos a encontrar
aquí, allá: de Madrid al cielo.

jueves, 2 de agosto de 2018

Nosotros

No somos robots
ni queremos serlo.
Somos dos realidades fusionadas,
entretejidas, conectadas;
y somos también dos planetas
que se observan desde sus órbitas,
tratando de entenderse,
explorándose mutuamente todavía
y siempre.

Somos un conjunto de desafíos superados,
aventureros
determinando su filosofía
de viaje.

Hablamos el lenguaje             de los dioses,
sobrevolamos el mundo mientras dejamos
el mundo en casa,
a salvo,
y en el corazón nos lo llevamos.

No somos robots
ni nos lo planteamos.



(p.d. ojalá la inspiración haya vuelto para quedarse. Echaba mucho de menos escribir algo no relacionado con el derecho).


domingo, 3 de abril de 2016

Delineantes de realidades paralelas

Delineantes de realidades paralelas,
los sueños (mis sueños)
me advertirían del peligro.
De tardes placenteras y suspiros,
tímidas caricias y manos sin dueño.

El silencio lo cubre todo, si es que lo dejamos.
Apenas unos párpados y un gesto involuntario,
una sonrisa y una voz suave.
Dar es arriesgado. No recibir, probable.
Soy yo, el emisario
de noticias ya conocidas y no tan agradables.
soy yo, entre dos aguas,
cautivado por algunas Españas,
lo claro y meridiano                          y lo insondable.

Que decaiga o no decaiga el ritmo,
y vengan o no vengan notas nuevas a rescatarlo.
Que me mire o no me mire y me hable -o no me hable-
y sea yo el cauto, el ingenuo, el que no emita sonido y
el que no pare.

Sea un verso que fluye entre los acordes,
como fluyen los recuerdos de ese viaje inolvidable.
Vengan entonces a mí las imágenes y las risas,
la confianza y el eterno reconocerse. Que pasen
y vean, y no me digan nada y me abracen.

Delineando una realidad paralela, un sueño.
En él, un mensaje. En él, unas pocas palabras...
Y despertarme.


viernes, 1 de enero de 2016

Toca hacer balance

Toca hacer balance.
Tarde tranquila, hoja en blanco.
El año que ahora comienza será,
no será, podrá haber sido y acabará.

No pido mucho. En realidad,
no pido nada que no haya pedido
tantas otras veces. Aunque sea por repetitivo,
al final quizá lo obtenga.

Una mente que viaja entre recuerdos
de unos meses que han quedado atrás.
Y sin embargo, entre estaciones, un reflejo,
un espejismo,
una ilusión de piel suave:
calor atemperado,
noche tranquila,
intimidad.

De repente alguien
apartando imágenes y memoria.

En realidad, es todo un juego.
Siempre un juego.
Una sonrisa que viene y va,
una mirada allá, una caricia imperceptible.
Lo increíble del juego es su ingenuidad.
Su dulce, sutil inocencia.
La creencia de que la noche nos acogerá
nos lleva a perdernos.

Pero no lo olvidemos. El año debe empezar,
y con él
se abren caminos que no conozco.
La incertidumbre.

De repente alguien
convirtiéndose en la señal de un camino al cielo,
con las puntas de los dedos de los pies indicando 
un nuevo este y un nuevo oeste.

De repente alguien
y los recuerdos de otros que no llegaron a ser,
otros que se fueron,
otros que fracasaron.

Pero toca hacer balance, y por encima de todos ellos
se alza lo conseguido.
Soy más yo ahora que nunca,
sí,
y sin embargo aún me queda camino.

Toca hacer balance, en fin,
y sin embargo no logro no pensar
en ese alguien
y en las señales al cielo.
Quizá, y sólo quizá,
sólo el año será nuevo.

lunes, 28 de septiembre de 2015

28 de septiembre de 2015

El silencio de la espera.
Las miradas furtivas a la pantalla muda.
La tensión sutil, el pensamiento esquivo,
los suspiros que despierta la duda.

La duda eterna, pesada y sofocante
y, a la vez, puede que necesaria.

El silencio de la espera.
Y, tras la espera,
(sólo quizás)
una calma tan azul como los mares de Irlanda.

jueves, 26 de marzo de 2015

D.

Hoja en blanco,
y tu energía en mis manos.
Refugio y ventanal,
eres un mañana mejor.

Eres lo sencillo y lo puro,
lo normal y lo agradable.
Eres una gran canción,
recuerdo de otros años
(cuando todo era verde
y blanco). Eres
no lo sé,
todavía algo.

Aún eres ahora
y sonrío al pensarlo.
Eres, tú eres
lila y verde emparejados:
una visita a un museo
y una cena en el Raval
y una Rambla lluviosa
y un whatsapp siempre esperado.

Sea yo algo
de todo eso que tú eres,
y entonces...
Tendremos la gloria entre las manos.