domingo, 15 de agosto de 2010

¡Felices vacaciones!

Querido diario:

Estoy en el paraíso. Luce un sol radiante y el cielo está terriblemente azul. El ambiente es de paz y fiesta a la vez.

Las ondas que forman los barcos, al pasar por el canal, me recuerdan que añoraba esto. Echaba de menos mirar por el balcón y ver nuestro velero, a dos metros de distancia; el amarre, con sus baldosas rojas un poco desgastadas; este viento fresco que lo aligera todo, incluso las penas propias.

Ampuriabrava es hermosa.

Me queda aún una semana de vacaciones por delante -mi única semana de vacaciones este verano-, y pienso disfrutarla al máximo. Atrás quedan, por ahora, muchas cosas en las que prefiero no pensar.

Un sms que no llegué a enviar para esa persona a la que quiero tanto, añoro más y temo el doble. Una voz extranjera que no sabe nada. Mi cambio de acera, joder.

Cada día que pasa, me conozco menos.


2 comentarios:

Iván Jimenez dijo...

Que bonita narración, me hizo sentir de pie en ese balcon a pesar de que aqui cae la lluvia.

Saludos cordiales.

NV BALLESTEROS dijo...

Dejar de pensar un rato en lo que no nos hace bien son las mejores vacaciones...

Besos :)